Terapias con Cuencos de Cuarzo

El ser humano presenta una realidad vibracional rica y apasionante que va desde el ritmo de los órganos vitales, hasta las las emociones, pasando por la respiración, y la actividad mental; cada capa o cuerpo sutil esta integrada en el todo de lo que realmente somos. Las antiguas tradiciones de Oriente poseían una concepción holística del ser humano y consideraban que los males del cuerpo tenían una raíz más profunda. La enfermedad, era para ellos, una desarmonía energética de la persona.

cada cuerpo celestial, cada átomo, produce un sonido particular debido a su movimiento, ritmo o vibración.– Pitágoras

Es más, todos esos sonidos o vibraciones componen una armonía universal en la que cada elemento, sin perder su propia función y carácter, contribuye a la totalidad. Cada célula y cada órgano de nuestro cuerpo, por tanto, vibran continuamente a una determinada frecuencia. Y así, cuando un órgano está sano, su frecuencia vibratoria está en armonía con el resto del cuerpo, pero si esa frecuencia se altera se rompe la armonía, aparece lo que conocemos como enfermedad.

Hoy día sabemos que es posible modificar estas frecuencias alteradas a través de la transmisión de otras frecuencias. Eso es lo que convierte al sonido en un proceso terapéutico capaz de abrir la puerta al equilibrio físico, emocional, mental y espiritual.

Afinidad entre el cuerpo humano y el cuarzo

El cuarzo posee una gran afinidad con el hombre. Las sustancias cristalinas están presentes en todo nuestro organismo: en los huesos,la sangre, el cabello, la piel, las uñas y hasta en los dientes. Nuestro ADN se estructura en una doble espiral muy similar a la del cristal de cuarzo. Hay cuatro moléculas de sílice (cuarzo) en cada una de nuestras células y también está presente en la estructura crístalo-coloidal líquida del cerebro. Esto hace que tengamos una gran resonancia con los cristales de cuarzo.

El científico norteamericano Marcel Vogel descubrió que el electromagnetismo del pensamiento humano encaja con la matriz formada en la estructura molecular del cuarzo y eso permite su programación por el propio pensamiento (los puranas -antiguos textos vedas de la India- se decía que el cristal de cuarzo puede amplificar los pensamientos hasta 15.000 veces).

Es por esto que los cuencos de cuarzo contienen un poder que va mucho más allá del sonido que forman. Producen una onda sinusoidal pura y crean un sonido multidireccional que se expande hasta un kilómetro de distancia y puede durar varios minutos antes de extinguirse. El sonido de los cuencos de cuarzo envuelve el cuerpo como una ola proporcionando una experiencia similar a un masaje enormemente sutil o a una profunda y serena meditación.

Terapias con Cuencos de Cuarzo

Gracias al principio de resonancia, el sonido de los cuencos de cuarzo ajusta la vibración de la persona a la misma frecuencia emitida por el cuenco; por lo tanto,  ambos terminan vibrando al mismo ritmo. También es posible cambiar los ritmos de nuestras ondas cerebrales así como el latido de nuestro corazón y nuestra respiración por medio del sonido. A esto se le conoce como “resonancia forzada” que significa “la capacidad de las vibraciones más potentes de un objeto para cambiar las menos potentes de otro y hacer que sincronicen sus ritmos con los del primer objeto”.

  • El sonido de los cuencos, entonces, afecta de manera global al individuo. Primero equilibra su cuerpo energético y los chakras (centros de energía) y luego limpia el campo áurico. Además, la vibración repercute en la columna que actúa como vehículo de resonancia y se extiende a través del sistema nervioso a nuestras células, tejidos y órganos. Esa es la razón de que la vibración producida por los cuencos tenga la capacidad de disolver bloqueos en el cuerpo físico y sutil así como de que se utilice en casos de contracturas musculares, roturas y otros problemas óseos. La vibración de los cuencos resuena y armoniza la estructura cristalina presente también en nuestro esqueleto.
  • Asimismo, tiene efectos positivos en casos de artrisis, problemas circulatorios, piedras en el riñón, depresiones, problemas neuronales y otras múltiples dolencias. Sin olvidar que cargan y potencian con su vibración esencias florales y aceites esenciales y que se utilizan en la limpieza de espacios físicos.

La música de los cuencos de cuarzo

su música puede cambiar el estado de conciencia del oyente.– Stephen Halpern

En los cuencos se pueden introducir afirmaciones positivas, gemas, cuarzos o pequeños recipientes con elixires. Tras hacer sonar el cuenco, se deja este mazo delante de él para que pueda transmitir la energía sutil al contenido.

Fuente: terapiassamadhi

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